El manual del novato fotográfico. Histograma y triángulo de exposición (VOL. I)

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Una pequeña gran inversión, herencia familiar o regalo. Llámalo X. Un desembolso que nos pueda resultar grande (y que con el tiempo descubriremos que esa cantidad era insignificante; oh, iluso de mí). Todo esto tiene un desenlace común. Tu primera cámara réflex (O mirrorless, bridge.. llámalo X nuevamente).

No hablamos de marcas (Canon, Nikon, Olympus, Sony, Pentax, Fuji.. y un largo etcétera) ni de objetivos (angulares, fijos, teleobjetivos). Ya habrá tiempo para buscar la mejor combinación para nuestros intereses fotográficos.

Comenzamos por algo más básico, que nos resultará tan complejo como aquel primer paso del hombre en la Luna (Armstrong, 1969, para muchos el gran montaje espacial).

Para romper un poco el hielo, te dejo el tema de Imagine Dragons donde se sitúan movimientos sociales clichés de la época como los hippies o el viaje a la Luna, así como se deja la puerta abierta al «montaje espacial americano» .

No sufras, lunático. Me refiero al temido «Modo Manual», aquel que a cualquier pseudofotógrafo de Instagram le sonará una leyenda urbana, ya que muchos no conocen vida más allá del modo retrato de su Iphone (y lo «pollúo» del desenfoque con el fondo).

Nos disponemos a girar el dial de modos en nuestra cámara y nos convertimos en una especie de Lucky Luke con su revólver pero fusionados con Froilán, conscientes de que el primer disparo en modo manual será peligroso. Una voz nos susurra al oído una palabra.. «Exposición» y lo acompaña con los siguientes conceptos..

Froilán animándote a leer la entrada del blog.

Hablamos de ISO (¿Iso que éh?), velocidad de obturación (¿obturaqué?) y de apertura de diafragma (5mentarios). Ya estamos perdidos. Si a eso le sumamos el sinfín de siglas, iconos y botones que se aparecen cual Pokemon salvaje por la pantalla de nuestra cámara.. Y si nos parecía poco, una gráfica que bien podría ser la curva del coronavirus (Fernando Simón, ¡ayúdanos con esto!) se abre paso, nuestro querido «histograma».

El histograma, por Fernando Simón.

No temas, vamos a ir desentramando todo esto. Tan complejo que parece, tan simple que te resultará en poco tiempo (tú decides cómo de largo sea el camino según practiques). Vamos a los conceptos básicos, que son 3 y se concentran en un triángulo; no te hablo de Illuminatis, todo se explica con el «Triángulo de exposición«. Te parecerá un mundo pero ya verás que es cuestión de asimilarlo, ensayo-error.

Histograma: Es la representación gráfica de los tonos/luminosidad de una imagen. Va a ser nuestra referencia para exponer correctamente nuestras fotos. Te lo explico muy sencillo, a la izquierda se situarán las zonas de sombras (subexposición), a la derecha la zona de luces (sobreexposición), en base a esto «ajustaremos nuestro triángulo» para conseguir un histograma lo más centrado posible (en los medios tonos). La «altura» de la curva en las distintas zonas del histograma serán la cantidad de información que está en ese tono dentro de nuestra fotografía.

Histograma. A la izquierda, zonas subexpuestas (negros/sombras), a la derecha, zonas sobreexpuestas (blancos/luces). Los picos indican la cantidad de información en ese rango.

No hablo más de esto, vamos a lo práctico.

  1. ISO: es la capacidad que tiene tu cámara para captar la luz del entorno (Concretamente el sensor de la cámara de fotos). Términos que escucharás a los más entendidos «y a tu cuñado que sabe de tó» como son el grano/ruido. Irán de la mano con el ISO.

Entiende que:

  • Cuanto más pequeño sea el valor ISO (según cámaras, ISO 50, 100 por ejemplo, definiéndose como ISO nominal) el sensor será menos sensible a la luz y se verá todo bastante oscuro, tanto como una noche de confusión de Dinio.
  • Cuanto mayor es el valor ISO, el sensor será más sensible a la luz, por lo que captará más luz. Aquí entra en juego el ruido (o grano). A mayor valor de ISO (ISO 1600, 3200..) comenzarás a ver tu imagen cómo se va llenando de pequeños granitos que manchan tu impoluta imagen (Tu fotografía se convierte en un adolescente en plena efervescencia)

No temas por subir el ISO y que aparezca el grano, esto ayudará a que tu fotografía esté expuesta correctamente. Aprenderás a controlar el valor del mismo y los límites aceptables de ISO en los que trabaja tu cámara sin que el ruido que genera empeore la fotografía. Pasamos a explicar el segundo pico de nuestro triángulo.

2. Velocidad de Obturación (v): También llamado como «velocidad de disparo». Es la fracción de tiempo en la que el obturador de tu cámara fotográfica está abierto, recibiendo luz y tostándose con tu imagen a retratar. En tu cámara aparecerán como fracciones de segundo (1/X o X», siendo X el parámetro que nosotros decidiremos). En resumidas cuentas, este parámetro controlará el que tu imagen salga más o menos «congelada», más movida, trepidada o desenfocada. Helado quedarás cuando veas tus primeras tomas ajustando tu cámara y viendo que no aciertas. Tranquilo, esto es una carrera de fondo y acabas de empezar.

Entiende que:

  • Velocidades de obturación altas (o rápida): Fracciones de tiempo a las que tu obturador trabaja y el tiempo de exposición es más corto. A 1/500 o 1/1000 por ejemplo, conseguirás que la toma se congele en el tiempo, serás capaz de cazar hasta a Usain Bolt, inmortalizándolo de forma estática. Cada paso (No hablamos ni «del cruzaíto ni del robocop», nos referimos a cada valor que vamos incrementando o reduciendo de nuestros parámetros) que aumentemos nuestra velocidad será la mitad de tiempo en que nuestro sensor reciba luz, por lo que la imagen tornará a oscurecerse el doble que en el paso anterior. Acuérdate que la velocidad de obturación alta va relacionada 100% con la fotografía deportiva. (Cada deporte tiene su velocidad, por lo que cada uno tendrá unos valores de obturación clave, que irás aprendiendo con tu propia experiencia)
  • Velocidad de obturación baja (o lenta): Son fracciones de tiempo más amplias en las que el sensor de la cámara recibe luz. Al estar más tiempo «expuesto», más luz le entrará, por lo que la imagen será más luminosa y no tendremos que subir tanto el ISO para compensar los valores de obturación y diafragma (luego vamos con él). Problema, a partir de ciertos valores de esta obturación (1/60, por ejemplo), cualquier leve movimiento (incluído el nuestro) afectará a la fotografía, obteniendo un resultado que en ciertos casos será fantasmagórico. Aquí entrará a ayudarnos nuestro amigo fiel de tres patas, el trípode. Para velocidades lentas (hablamos de tomas de segundos) resultará fundamental. Con esta velocidad de obturación conseguiremos sacar luz de la noche (farolas, las luces de los coches), o ese tacto sedoso del agua que discurre en el río. Aprenderemos de la experiencia qué valor de esta obturación será el idóneo para nuestra fotografía (ensayo-error como siempre).

3. Apertura del diafragma (f): Si has llegado hasta aquí significa que sigues vivo. ¡Enhorabuena!

La apertura del diafragma es un aspecto físico y se refiere al diámetro del orificio del objetivo. Cada objetivo trabaja entre un f’mínimo y un f’máximo, también tienen un valor de f donde su calidad óptica aumenta (el llamado punto dulce, que suele estar varios pasos por debajo del f’ máximo de tu lente). Estos valores estarán visibles físicamente en el objetivo de tu cámara. Si tu objetivo es zoom, según la distancia a la que estés «disparando», verás que la apertura máxima del objetivo se va limitando. En objetivos fijos (los más luminosos) esta apertura de diafragma permanecerá inalterable. Ya iremos viendo los tipos de objetivos en otras entradas del blog próximas, ahora nos vamos a lo básico, entendiendo el concepto «profundidad de campo» (básicamente se reduce a la zona que está nítida o «a foco» en nuestra fotografía).

Entiende que:

  • Diafragma abierto (número f bajo): La luz entrará más al sensor de la cámara, ya que el diafragma está más abierto. Ejemplo en objetivos fijos puede ser el f1.8, permitirá gran entrada de luz al sensor, pero reducirá la profundidad de campo, por lo que tendremos gran porcentaje de la imagen desenfocada.
  • Diafragma cerrado (número f alto): La luz entrará en menor medida al sensor de la cámara, ya que el diafragma estará más cerrado y entrará menos luz. Un ejemplo claro puede ser un f16, que permitirá menor entrada de luz al sensor pero aumentará considerablemente la profundidad de campo (Mayor porcentaje de nuestra fotografía estará enfocada/nítida)

Y con esto acabamos la primera entrada del blog. El resultado de ajustar de forma coordinada ISO, diafragma y velocidad de obturación darán como resultado una fotografía expuesta correctamente, que será representado gráficamente mediante el histograma.

Si no sabías nada del modo manual, comprendo que pueda resultar muy lioso. Paciencia, amigo, poco a poco irás comprendiendo todo y a trabajar de forma más fluída con tu cámara (hasta que llegues a un punto donde no tengas que pensar en los parámetros y tu mente esté en conexión con tus dedos y ajusten automáticamente todo).

Existen muchos modos semiautomáticos, que para ciertas situaciones puedan resultar muy interesantes, pero es preferible que comiences entendiendo el modo manual al completo.

Diferentes modos en el dial de una cámara.

¡Nos vemos!

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